Entrevista a Daniel Romero-Abreu, President & Founder, Thinking Heads

En un contexto cada vez más conectado y transparente, mantener un perfil bajo ya no es una opción para los líderes empresariales. Los CEO o presidentes de las organizaciones tienen ante sí muchos retos pero también numerosas oportunidades para transmitir el mensaje de sus compañías y participar de la conversación con los diferentes stakeholders. Este nuevo contexto está poniendo de manifiesto que la visibilidad, comportamiento y compromiso de los CEO es particularmente importante y vital para la reputación global de las compañías.

En esta entrevista hecha en el marco del workshop "Gestión de la reputación del CEO" celebrado por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership con la colaboración de Thinking Heads y Weber Shandwick, Romero-Abreu, President & Founder, Thinking Heads nos explica la "estrategia de posicionamiento personal" o "Personal Positioning Strategy desarollada" por Thinking Heads, agencia especializada en posicionar a los líderes corporativos en el mercado de las ideas.

Existe una relación directa entre la reputación de un líder y su impacto en la reputación global de las organizaciones, por ese motivo, gestionar la reputación de la primera línea ejecutiva de una organización se ha convertido en un tema de crucial importancia. Las organizaciones tienen la posibilidad de conectar con sus distintos grupos de interés posicionando a sus propios líderes en otros terrenos de pensamiento para ampliar la conversación y conseguir influir en determinados stakeholders clave. Para ello, es clave tener un plan de posicionamiento estratégico basado en la identidad del líder y de forma alineada con la estrategia global de la organización. Potenciar la presencia y participación pública de los líderes corporativos permite impulsar una nueva narrativa por parte de las organizaciones posicionando en nuevas plataformas para llegar a grupos más amplios.

Romero-Abreu, perfila algunos de los pasos necesarios para elaborar una estrategia de posicionamiento en el marcado de las ideas y hacer que los líderes "doers" se conviertan en "thinkers", consiguiendo con ello un mayor reconocimiento, credibilidad y confianza por parte de los distintos grupos de interés.